viernes, 23 de noviembre de 2007

LA VISITACIÓN.





































En aquellos días, se levantó María y se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Y sucedió que, en cuando oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, e Isabel quedó llena de Espíritu Santo;





y exclamando con gran voz, dijo:"Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno".