viernes, 23 de noviembre de 2007

PROFECÍA DE SIMEÓN.












y cuando los padres introdujeron al niño Jesús, para cumplir lo que la Ley prescribía sobre él, le tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo:
"Ahora, Señor, puedes, según tu palabra,
dejar que tu siervo se vaya en paz,
porque han visto mis ojos tu salvación,
la que has preparado a la vista de todos los pueblos,
luz para iluminar a los gentiles
y gloria de tu pueblo Israel".
Su padre y su madre estaban admiriados de lo que se decía de él, Simeón les bendijo y dijo a María, su madre:´"Éste está puesto para caída y elevación de muchos en Israel, y para ser señal de contradicción- y atí misma una espada te atravesará el alma- a fin de que queden al descubierto las intenciones de muchos corazones".
Lucas, 2, 27 a 35.